Estar de baja laboral es un derecho para cuidar de la salud, pero también conlleva responsabilidades. Conocer los plazos y obligaciones ayuda a evitar sanciones.
Tiempo máximo de una baja
- 365 días iniciales: una baja por enfermedad común o accidente no laboral puede durar hasta un año. Durante este tiempo, los partes de confirmación los emite el médico de cabecera cada cierto periodo según la patología.
- Prórroga de 180 días: si al cumplirse esos 12 meses el trabajador no se ha recuperado, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) puede autorizar una prórroga de seis meses más. Esto lleva la duración máxima de la baja a 545 días (18 meses).
- Después de 18 meses: se realiza una evaluación médica y administrativa. Si no es posible la reincorporación, el INSS valora si procede una incapacidad permanente (total, absoluta o gran invalidez), o bien da un alta médica obligatoria.
Motivos por los que pueden sancionarte
- No acudir a revisiones médicas: es obligatorio presentarse a las citas tanto del médico de cabecera como del INSS o la mutua. Saltarse estas revisiones sin justificación puede llevar a la suspensión del subsidio.
- No entregar los partes de baja, confirmación o alta en plazo: el trabajador debe entregar estos documentos a la empresa (normalmente en un plazo de 3 días, o de 24 horas en el caso del alta). No hacerlo puede dar lugar a sanciones laborales o pérdida del derecho a la prestación.
- Realizar actividades incompatibles con la recuperación: si se está de baja por una lesión en la espalda, por ejemplo, no se puede practicar deportes de impacto, hacer trabajos físicos o actividades que dificulten la recuperación. También puede ser sancionable viajar al extranjero sin autorización médica si el desplazamiento pone en riesgo la mejora.
- Rechazar un tratamiento prescrito: si el médico indica fisioterapia, medicación o reposo, y el paciente lo incumple deliberadamente, puede considerarse negligencia y derivar en sanción.
- Falsedad o fraude: simular una enfermedad, falsear partes médicos o aprovechar la baja para trabajar en otro empleo son faltas graves que pueden acarrear sanciones económicas, pérdida de la prestación e incluso despido disciplinario.
La baja médica existe para garantizar que el trabajador pueda recuperarse sin perder su sustento. Respetar las normas es cuidar la salud y también proteger los derechos sociales.